Hola.
Si lees esto algún día, quiero que sepas que este espacio tendrá color e
historias después de mucho tiempo en silencio... o eso intentaré.
No porque haya
estado perdido, sino porque la vida continuó, se ordenó, cambió de forma, y en
ese proceso, escribir dejó de ser una necesidad como lo fue antes de encontrar el camino que en su momento comencé a andar.
Hoy lo retomo no desde
la urgencia, sino desde la intención de que sirva de memoria.
He pasado por
distintas etapas en mi vida. Algunas de crecimiento, otras de incertidumbre,
otras de reconstrucción. Con el tiempo aprendí que no todo en la vida se
entiende en el momento en que ocurre, pero con distancia, perspectiva y calma,
muchas cosas empiezan a tener sentido... aunque algunas es mejor aceptarlas,
limpiarse y seguir.
Hoy te puedo decir que estoy bien.
No perfecto, no
terminado, no en un punto final… pero sí en equilibrio, en construcción
constante y en paz con el camino recorrido. He aprendido a reconocer lo vivido
sin aferrarme a ello, a valorar lo que fue sin quedarme ahí, y a seguir
avanzando con lo que soy ahora.
Este espacio no tiene una finalidad específica
más allá de servir como registro. Un lugar donde, de vez en cuando, pueda dejar
pensamientos, aprendizajes o momentos importantes de la vida.
Algo que en el
futuro tenga valor, no solo para quien lo escriba, sino también para quien lo
lea. Tal vez uno de mis hijos -si tengo 2 pero eso lo contaré después-, tal vez alguien que fue parte de mi historia, tal vez mi
yo del futuro. No lo sé.
Pero si estás leyendo esto, te digo que todo lo que
fui, todo lo que viví y todo lo que aprendí, forma parte de quien soy hoy.
Y que
sigo caminando, con propósito, con responsabilidad y con gratitud por lo que la
vida me ha permitido construir.
Este es, entonces, un punto de inicio. No de
algo nuevo en esencia… sino de algo que continúa.
Saludos.


0 comentarios:
Publicar un comentario